No es fácil empezar cuando ya todo está a punto de terminar; tampoco lo es cuando un torbellino de sensaciones inunda al corazón y lo ahoga en oleadas de culpabilidad. Existe un panorama negro que se va aclarando a cada paso que doy; al fin de cuentas cada ser humano está obligado a seguir en pie y caminando por la senda trazada a pesar de las estupideces cometidas y que son las que me hacen darle una y otra vez vueltas a un asunto sin retorno.
Cada martillazo que me da el segundero de un reloj olvidado moldea la esencia aunque me retorna al pasado y se vuelve doloroso dicho proceso de crecimiento, de perfección. ¿Qué mas puedo hacer? Soy consciente que no actué como era debido y que las cosas que dije sonaron mas fuerte y pesadas de lo que querÃa y por todo eso pido perdón.

Escribe un comentario